2.1. Revolución industrial, urbanización y caída del Antiguo Régimen
§ 20. Confesionalidad ilustrada y romántica. Masonerías y socialismos
La vitalidad religiosa que inspira la religión civil, se institucionaliza como religión pública según el modelo antiguo de Egipto, Persia, Grecia y Roma, tanto en los estados laicos europeos y americanos como en los estados marxistas. Pero, además, se institucionaliza como religión privada en la masonería en Europa occidental y América, y como conjunto de sociedades teosóficas en Europa oriental.
Se configuran así en el seno de la Cristiandad, en la interacción de fuerzas que provocan la caída del Antiguo Régimen, cuatro ortodoxias que se excluyen mutuamente, y que pugnan por la exclusividad o la supremacía en sus esferas territoriales y culturales.
1.- La religión civil del estado liberal, que tiene sus versiones privadas en la masonería (Estados Unidos).
2.- La religión civil de los estados laicos, o con iglesias nacionales vinculadas a ellos (Francia, estados anglosajones y escandinavos).
3.- La religión civil de los estados socialistas (Unión Soviética, estados comunistas de Asia y Cuba).
4.- La religión católica, que carece de territorio desde la desaparición de los estados pontificios en 1870, y que no aparece como confesional de ningún estado desde finales del siglo XX.
La religión sigue siendo afirmación de la vida, pero ahora la afirmación de la vida se bifurca en dos caras,
1) afirmación de la supervivencia física y provisión de recursos de alimento, vivienda y vestido,
y 2) afirmación de la propia identidad y de la conciencia de la propia identidad.
El poder institucionalizado necesita las dos afirmaciones, que pueden desplegarse independientemente una de otra y enfrentarse entre sí. Esta bifurcación es propia de la modernidad, que inaugura el periodo de las ortodoxias configuradas en términos de ideologías.
La religiosidad de las religiones civiles busca un cobijo institucional en la ortodoxia porque lo necesitan los individuos y porque lo necesita la subjetualidad ilustrada nacional. La institucionalización expresa la autoconciencia social, es la mediación entre el individuo y la comunidad, de cualquier tipo que sea la comunidad, y la forma de transmisión y crecimiento de la vida de una comunidad.
La religión pública institucionalizada en las diversas iglesias cristianas presenta una ortodoxia débil, que resulta insuficiente en la Ilustración, como lo resultaba en la Antigüedad la religión griega y la romana. Y lo mismo que entonces surgen las religiones mistéricas, surgen en el XVIII las hermandades y las logias, como modalidades de una ortodoxia suficientemente precisa y fuerte[11]. A lo largo del siglo XIX tiene lugar la lucha entre todas estas confesiones por la exclusividad de la ortodoxia. En el XX y el XXI se produce una convergencia entre todas ellas a medida que se reconocen entre sí como afirmadoras de la vida, a medida que las iglesias empiezan a comprender sus religiones no solo desde el punto de vista histórico empírico y exclusivista, sino también desde el punto de vista trascendental e inclusivista, a medida que la necesidad de configurar la ortodoxia en términos de ideología deja de hacerse sentir[12]. Ese punto de vista es el que inspira la tolerancia, que aparece en la masonería en el siglo XVIII, especialmente en Voltaire, Locke y otros.
La pugna entre las cuatro confesiones se puede apreciar observando el elenco de protagonistas de revoluciones liberales y las condenas de la masonería por parte de las otras confesiones [13], que se puede representar en líneas generales en la siguiente tabla.
| Figuras masónicas en Revoluciones liberales | Condenas de la Iglesia católica Bulas y Encíclicas | Prohibiciones de monarquías y regímenes absolutos | Prohibiciones de dictaduras de derechas y de izquierdas | Prohibiciones de estados socialistas // Islam |
| Voltaire Napoleón Bonaparte Mirabeau Washington Jefferson Adams Francisco de Miranda Bolívar San Martin José Martí Salmerón Castelar Pi i Margall Giner de los Ríos Garibaldi Cavour Lessing Fichte, Herder Goethe Krause | In Eminenti, Clemente XII (1738); Providas, Benedicto XIV (1751); Ecclesiam a Jesu Christo, Pio VII, 1821 (excomunión); Quo Graviora, León XII (1825); Traditi Humilitati, Pío VIII (1829); Mirari Vos, Gregorio XVI (1832); Qui Pluribus, Pío IX, (1846); Humanum Genus, León XIII (1884). | Zar Alejandro I, Reyes españoles: Felipe V, Fernando VI, Carlos III, Fernando VII. | Dictaduras fascistas y autoritarias: Adolf Hitler, Mussolini, Régimen de Vichy, Francisco Franco, Miguel Primo de Rivera, Oliveira Salazar | Prohibición en la Unión Soviética: Tercer Congreso de la Internacional Socialista 1921. Condena del Colegio de Jurisdicción Islámica (15 de julio de 1978) |

El carácter religioso de la masonería se manifiesta en su enraizamiento en el sionismo, en la orden del Temple del siglo XIII y en la construcción del templo de Jerusalén. La relación de la masonería con el judaísmo es a su vez motivo de su persecución por parte del régimen nazi. Se calcula que entre 80.000 y 200.000 masones murieron en los campos de concentración alemanes junto con los judíos.
La exclusión de la masonería por parte de los estados marxistas se da en todos los casos excepto en el de Cuba, donde no figura como ilegal debido a que uno de los héroes de la independencia, José Martí, es masón[14].
En el siglo XX la Iglesia católica mantiene la condena de la masonería en el Código de Derecho Canónico de 1917, de Benedicto XV. En los cánones 684, 1349 y 2335 se declara que incurren en excomunión los que dan su nombre a la masonería o a otras asociaciones que maquinan contra la Iglesia.
El vigente Código de Derecho Canónico de 1983, de Juan Pablo II, en el can. 1374 dice:
“Quien da su nombre a una asociación que maquina contra la Iglesia debe ser castigado con una pena justa, quien promueve o dirige esa asociación, ha de ser castigado con entredicho”.
El estado británico, el francés y el estadounidense son los que siempre han tenido mejores relaciones con la masonería, en buena medida debido a que surgen de un tronco común, a saber, las revoluciones liberales.
La confesionalidad socialista se impone por la fuerza en la Unión Soviética desde su vigencia entre 1922 y 1991, aboliendo cualquier otro tipo de confesionalidad, según el orden tridentino-westfaliano, y, tras su disolución, se reinstauran las iglesias cristianas orientales en los países que tenían iglesias nacionales ortodoxas, incluida Rusia.
El grado en que las cuatro confesiones se excluyen entre sí, confirma su homogeneidad, por muy claro que, por otra parte, resulte el carácter político de unas y el religioso de otras. El principio lógico de que los opuestos pertenecen al mismo género, y, por otra parte, la oposición práctica entre ellas, refuerzan la igualdad de estas cuatro confesiones religiosas y políticas en determinados registros.
Con o sin revolución al estilo francés, el siglo XIX es un siglo de guerras civiles entre revolucionarios liberales y conservadores del Antiguo Régimen, que prolongan las guerras de religión de los siglos XVI y XVII.
En España hay tres guerras civiles entre liberales y conservadores en el XIX y una en el siglo XX, que se han interpretado como guerras de religión o incluso como “cruzada”. En Europa, después de las guerras napoleónicas, los conservadores del Antiguo Régimen se toman su revancha en el congreso de Viena. En América, después de la independencia se suceden también las guerras entre conservadores y liberales en el siglo XIX, y las guerrillas entre burguesía ciudadana y proletariado campesino en el siglo XX, con su propio contenido religioso.
Con o sin revolución al estilo ruso y chino, el siglo XX en Europa y América es un siglo de guerras y de guerrillas entre la burguesía liberal establecida y los proletarios que migran a las ciudades o a los países de clases medias amplias, en las que la religión juega un papel más o menos implícito.
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NOTAS
[11] Burkert, W., Cultos mistéricos antiguos, Madrid: Trotta, 2018.
[12] Esta es una perspectiva que permite también ver con un enfoque algo diverso el fenómeno de debilitamiento y las transformaciones de las ideologías, cfr., Bell, Daniel, El final de la ideología: Sobre el agotamiento de las ideas políticas en los años cincuenta, Madrid: Alianza, 2015 (orig.1960); cfr., Fukuyama, F., El fin de la Historia y el último hombre, Barcelona: Planeta, 1992 (orig.1992) e Identidad, Barcelona: Deusto Ediciones S.A., 2019.
[13] Gruber, Hermann. «Masonry (Freemasonry).» The Catholic Encyclopedia. Vol. 9. New York: Robert Appleton Company, 1910. http://www.newadvent.org/ cathen/09771a.htm; http://www.newadvent.org/cathen/09771a.htm; https://en.wikipedia.org/wiki/ Freemasonry; https://en.wikipedia.org/wiki/Freemasonry https://ec.aciprensa.com/wiki/Masoneria, Enciclopedia Católica On Line Rodríguez, P., Masonería al descubierto: (Del mito a la realidad 1100-2006). Madrid: Temas de Hoy, 2006; Pedro Álvarez Lázaro S. J., La Masonería Escuela de Formación del Ciudadano. La educación interna de los masones españoles en el último tercio de siglo XIX, Madrid, Universidad pontifica de Comillas,1996.
[14] Esta afirmación es discutida por muchos y no se enseña oficialmente en ese país. En Miami se localiza la Gran Logia de Cuba en el exilio, no aceptada como legítima por la masonería estadounidense. La Gran Logia de Cuba (regular y aceptada) tiene sede en La Habana. https://es.wikipedia.org/wiki/Religiones_y_masoneria; https:// es.wikipedia.org/wiki/Francmasoneria.
Cfr. Margaret Jacob, “La Ilustración como se vivió: Reformadores masónicos europeos de finales del siglo XVIII” REHMLAC ISSN 1659-4223, Vol. 3, Nº 1, Mayo 2011-Noviembre 2011
About the author
Jacinto Choza ha sido catedrático de Antropología filosófica de la Universidad de Sevilla, en la que actualmente es profesor emérito. Entre otras muchas instituciones, destaca su fundación de de la Sociedad Hispánica de Antropología Filosófica (SHAF) en 1996, Entre sus última publicaciones figuran, entre otras: Filosofía de la basura: la responsabilidad global, tecnológica y jurídica (2020), y Secularización (2022).
